sábado, 30 de diciembre de 2017

Lecturas del año 2017

Antes de este año me dedicaba a otras cosas que no eran la literatura en su mayoría. Cuando era niña leía más y luego al empezar la carrera me dediqué a leer SÓLO histología, anatomía y fisiología. Tanto que se me llegó a olvidar a lo largo de tantos años el lugar importante que ocupaba la lectura por placer en mi corazón. Años anteriores a este también leí varios libros de no-ficción que no eran de mi campo, pero la ficción se quedaba por fuera de los planes.  Este año, apenas este año, volví a explorar ese pedazo de corazón mío que estaba dormido. ¡Y cuánto agradece volver a vivir! Me hace preguntarme cómo hice para vivir tantos tantísimos años sin algo así de importante. Doce meses después me hace pensar que sería como vivir sin aire.

Entrando al tema de las lecturas de este año, pensé mucho cómo debería presentar el tema pero me pareció tan difícil hacer un top de las lecturas, categorizar, agrupar de alguna manera que decidí llanamente enumerar algunos de los leídos, y ya.





La lectura este año empezó porque ví la película Yo antes de tí y me pareció tan bella que rápidamente me hice del libro escrito por Jojo Moyes y en dos días lo leí. Es una lectura definitivamente conmovedora, fluida, rápida que te mete en la historia hasta las orejas y lamentas el final como un niño pequeño. De ahí empezó la hilera de libros que duró todo el año. Al tercer día del año estaba leyendo La vuelta al mundo en 80 días. Yo nunca había leído ningún libro de Julio Verne así que no soy una conocedora pero, por supuesto, un gran libro de aventura con un protagonista que me hace sentir envidia de cómo debe comportarse una persona en edad madura (como yo): seguro de sí mismo y  gran capacidad de planeación-reacción. Increíble. Phileas Fogg es como yo quiero ser cuando sea grande. Ese también es rápido de leer y es corto. Después de ese seguí con la continuación de Yo antes de tí, Después de tí, y si de casualidad alguien gustó de Yo antes de tí y quizas piensa tomar su secuela, amorosamente pero de manera muy vehemente lo exhorto a que no lo vaya a hacer de ninguna manera. Si quiere que en su mente los bellos personajes de Louisa Clark y Will Traynor sigan viviendo como tal, absténgase de coger esa secuela traída de los cabellos y sin propósito.

Luego de esa cogí una autobiografía de un pianista estadounidense, James Rhodes, llamada Instrumental. Esa tiene muchos puntos interesantes. A quien interese saber un poco sobre música clásica, de manera un poco más anecdótica, sirve. A quien interese los temas de primera mano: pederastia desde el punto de vista de la víctima, depravación sexual, alcohol, drogas, intento de suicidio, enfermedad mental, autolesiones, sirve. Es especialmente interesante porque el autor tiene una capacidad analítica sobresaliente, entonces la manera en que comprende, desglosa, resume causas y consecuencias de todas sus vivencias es brutal.




Luego llegó una de las mejores lecturas del año: Cumbres borrascosas de Emily Brontë. Esa es una novela distinta. Duré más de medio libro renegando de que no me hacía sentir "nada", cuando en realidad lo que sucedía era que me hacía sentir mucho pero nada de lo que me hacía sentir era lo acostumbrado. La empatía con los personajes era casi nula ya que son un montón de gente antipática y horrorosa. Más de medio libro tomó para darme cuenta de lo que había debajo y el final me dejó pensando que me perdí de algo, de que hubo algo que no entendí y ese va para relectura. Casi me hizo estallar la cabeza, ¡qué final! Y qué talentosas fueron las hermanas Brontë. Después leí varios libros interesantes: Orgullo y prejuicio de Jane Austen, Las ventajas de ser un marginado de Stephen Schbosky, La noche en que Frankenstein leyó el Quijote de Santiago Posteguillo (y sí, una portada en la que el monstruo de Frankenstein lee el Quijote es llamativa) y Corazonadas del mexicano Benito Taibo. 




Luego de muchos años decidí hacer una relectura de Momo, libro que le da  nombre a este blog y que llena mi corazón de sentimiento. Luego seguí una recomendación de un geek de marca (mi hermano) con un libro llamado Ready Player One de Ernest Cline. Esta es una lectura obligatoria para cualquier persona que considere que tiene aunque sea un dedito meñique de geek y que sea mayor de 27 años. El libro está inundado de referencias de los 80's de juegos, películas y música. Es altamente nostálgico y ya sabemos que eso es muy atractivo. Y en el 2018 saldrá la película dirigida por Steven Spielberg así que...




Me enteré un poco de la situación de Corea del Norte con un libro, también autobiográfico, Escapar para vivir de Yeonmi Park. Te hace sentir que lees una cruel distopía y resulta que estás leyendo la más cruel de las realidades.




Hay libros que no necesitan presentación: It (eso) de Stephen King (y vi la nueva adaptación en cine), nueva fan del payaso Pennywise. Luego leí dos libros de Premio Nobel de Literatura: Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, y Ojos azules de Toni Morrison. Ambos se ocupan de diferentes aspectos de la brutalidad de los seres humanos, y es que en esos temas sí que hay tela de dónde cortar.

Como para ese momento me dolía la cabeza de lo duro de los libros, quise leer algo ligero (tal vez se me fue la mano en ligereza). Me leí la trilogía juvenil de Kiera Cass La selección, La élite y La elegida. Disfruté del romance como adolescente, me palpitó el corazón y luego de siete días terminó. Estuvo divertido. Justo lo que quería, sumergirme sin mucho pensar.

Como ya estaba preparada volví a la literatura del siglo XIX: El idiota de Dostoievski. De ese libro no hice reseña en el blog porque la literatura rusa me intimida y tratar de escribir sobre ella quizás me haga sentir una persona poco apta (no es que sea muy apta para lo demás pero no me importa. En cambio con la rusa sí). Y la verdad todavía estoy reflexionando sobre lo que me hizo sentir ese libro.




Ya está en el blog lo bonito de Coraline de Neil Gaiman y...

Permítanme el atrevimiento de otro párrafo de lectura para que les hable de la australiana Hannah Kent. Su primera novela publicada fue Ritos funerarios pero ese no es el libro que leí. Bastante famoso, aunque no ha llegado a las librerías de Colombia. Me leí el segundo libro de ella: Los buenos. Esa fue una lectura conjunta y los amigos del grupo Hijas de Mary Wollstonecraft ya están enterados de cómo me fue con él. Es increíble. Si quieren hacerse parte del bosque irlandés en 1825, tocar con sus pies descalzos el césped mojado, sentir el olor a musgo, ordeñar una cabra y tomar la leche aún tibia... volverse supersticiosos, así, como no son realmente, lean este libro. Créanme, Hannah Kent logra hacer sentir todo eso. Qué capacidad de esta mujer de meterlo a uno como si fuera parte de. Es increíble. Lo increíble es que es menor que yo. Ahora la gente es menor que yo. Debería acostumbrarme.



(Nota: No pueden ser tenidas en cuenta las primeras 400 páginas de Los Miserables, que leí -si hubiera un top sería el que encabezaría la lista-, estas páginas me hicieron llorar como ningún otro libro y aún me falta... y las primeras 370 páginas de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que me hizo reír, también como ningún otro). 

Esto estuvo largo pero va un año completo de lectura. Muy productivo. Muy feliz.

Comentemos finalmente algunas estadísticas:
Libro más largo leído: It (eso) de Stephen King.
Libro más corto: La metamorfosis de Franz Kafka.

Libro con mejor promedio según Goodreads: Escapar para vivir de Yeonmi Park.

Libro con peor promedio: Zombies - El mensajero de Agartha de Mario Mendoza.
Libro con mayor número de calificaciones en Goodreads (más leído): Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.
Libro con menos número de calificaciones en Goodreads (menos leído): Los 11 poderes del líder de Jorge Valdano.

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