Libro leído en el grupo de lectura Hijas de Marywollstonecraft en el mes de Noviembre. Lo encuentras en Goodreads.
Todos usamos etiquetas para nosotros mismos. Usamos etiquetas para los demás. Usamos etiquetas para el mundo. Nos ayuda a comprenderlo. A clasificarlo. A separarlo. A empujar hacia un lado lo que deseamos y al otro lo que no. Ojalá fuera todo tan fácil. Ojalá lo que se ve blanco fuera blanco. Y negro lo que se ve negro. Ojalá.
Lo duro es pensar que tendemos a ser personas que creemos en la infalibilidad de esas etiquetas. Las hay etiquetas grandes y pequeñas. Las hay adornadas con moños y las hay en letras oscuras con fondo rojo sangre. Yo soy médica. Soy madre. Soy esposa. Soy flaca. Soy tímida. Soy Colombiana. Soy enferma. Soy miedosa. Soy estrato 4. Soy heterosexual. Soy educada. Soy bondadosa (por ahora dejemos a un lado las etiquetas que huelen feo). Cuando alguien tiene etiquetas que nos gustan hacemos relaciones con las personas. Cuando alguien tiene etiquetas extrañas miramos con recelo. Cuando nos enseñan a no gustar de una etiqueta rechazamos, un poquito. O mucho. O herimos. O gritamos. O dejamos en claro lo mucho que no me gusta verte. Quiero que te vayas lejos de mí. Mi etiqueta hermosa brilla más cuando te hago ver lo fea que es la tuya. Por Dios. Y esto es sólo la punta del iceberg. El número de etiquetas sociales, religiosas, culturales no tiene límite, y variación en la reacción a cada una de ellas tampoco.
"Ojos azules" fue escrito por la ganadora al premio Nobel de Literatura en 1993 Toni Morrison. Las etiquetas de ella son anciana, negra, mujer, madre-soltera, activista, escritora, gringa... sabe Dios cuántas más. En su libro, publicado en 1970, su primera novela, la estrella del drama es Pecola Breedlove: niña, negra, fea, boba (tendrá más pero con esas cuatro le basta para tener la vida que tiene). Su madre, Pauline Breedlove: negra, desdentada, sirvienta, fea. Su padre Cholly Breedlove: animal, negro, obrero, huérfano, abandonado, alcohólico, pederasta. Hay otro personaje, otra niña (necesitaban introducirnos otra que mostrara más chispa que Pecola porque si no el libro no cogía ritmo) Claudia: niña, negra, REBELDE.
Las etiquetas pueden representar varios problemas, a mi manera de ver, en los siguientes casos:
1) las aceptamos como legítimas, válidas, verdaderas. No siempre de manera consciente.
2) las aceptamos como inamovibles (yo soy así, o Ramón es así, y eso no ha de cambiar).
3) dejamos de ser personas para ser nuestra etiqueta. Y nada más.
4) dejamos de tratar a los demás como personas para tratarlos como la etiqueta. JUZGAMOS.
Después de echar todo el cuento de las etiquetas voy a redondear: lo que quiero decir es que deberíamos dejar de ver tantas etiquetas para ver sentimientos y personas, seres humanos. Nada, repito NADA (ni mi superioridad moral, ni mi religión, ni mi estudio, ni mi capacidad, ni mi habilidad) me da derecho de restregar en la cara de nadie una etiqueta. Toni Morrison en un prólogo escrito años después que su novela hace referencia a que este tipo de acciones pueden (pueden, no siempre lo hacen, pero pueden) generar un asesinato psicológico. Destrucción total de la autoestima, cuando la persona acepta la etiqueta sin cuestionarla. No queremos hacer eso a nadie. No debemos. Aprendamos. Podemos. No pensemos que porque nosotros no permitiríamos la destrucción de nuestra autoestima, eso no es posible para los demás. No creamos que es inocuo. No lo es.
Tuve alguna dificultad con el libro, la narrativa está quebrada de manera que el hilo es construido en la mente del lector y hubo momentos en que me generó cierta confusión. No le veo mucho problema, fue la primera novela de ella y creo que la podemos perdonar.
Quiero hacer mención de lo poderosa y talentosa que es esta escritora. Este libro toca temas tan delicados y al ser delicados y tan bien escritos duele tanto. Tanto. Solo duele tanto por su talento, merece todos los premios. Quedaré pendiente de leer más libros de ella porque su capacidad es tal que la emoción que me causó me hizo doler la cabeza.
"Vivían allí porque eran pobres y negros, y se quedaron allí porque se creían feos".
"Mirabas a aquellas personas y te preguntabas por qué serían tan feas; las mirabas desde más cerca y no encontrabas razón alguna. Luego te dabas cuenta de que el motivo era la convicción, su convicción. Era como si algún misterioso maestro omnisciente hubiera dado a cada uno un manto de fealdad para que lo llevasen y ellos lo hubiesen aceptado sin rechistar".
"Pecola nunca percibiría su propia belleza. Sólo vería lo que tenía delante: los ojos de las demás personas".
"Parecían haber tomado toda su ignorancia, tan delicadamente cultivada, toda su autoaversión, tan exquisitamente aprendida, toda su desesperanza, tan elaboradamente diseñada, para absorberlas en una apasionada piña de desprecio que durante generaciones había fermentado en las profundidades de sus mentes, se había atemperado y se derramaba por encima de los bordes de la afrenta consumiendo cuanto hallaba al paso".
Dejo ficha técnica al final para que algún curioso lea la novela, es muy corta.
- Título: Ojos azules.
- Autor: Toni Morrison (1931- ). Premio Nobel de Literatura 1993.
- Título original: The bluest eyes.
- Páginas: 216.
- Año de publicación: 1970.
- Género: Afro-americano.
Para finalizar, encuentro más que apropiado este poema de Victoria Santa Cruz declamado por esta niña en Ecuador:
