lunes, 30 de octubre de 2017

Ensayo sobre la ceguera. Reseña


FICHA TÉCNICA:

Título: Ensayo sobre la ceguera.
Autor: José Saramago (Portugal, 1922-2010). Premio nobel de literatura 1998.
Título original: Ensaio sobre a cegueira.
Páginas: 375.
Año publicación: 1995.
Género: Ciencia ficción social.



SINOPSIS:

Ocurre una pandemia de ceguera. Súbitamente las personas se van contagiando del mal blanco y la historia se empieza a desarrollar cuando el gobierno, al ver que esto es contagioso, recluye a los ciegos en un sólo sitio, sin ayuda, sin supervisión, sin guía.

OPINIÓN PERSONAL:

"En verdad aún está por nacer el primer ser humano desprovisto de esa segunda piel
a la que llamamos egoísmo, mucho más dura que la otra, que por cualquier cosa sangra".

Ensayo sobre la ceguera es una distopía. No hay que pensar que es cualquier historia post-apocalíptica como las que hemos visto saturar el cine y los libros. Es una historia reflexiva, profunda, de calidad elevada. 

En términos generales se habla de que este libro retrata la naturaleza humana, la supervivencia en su punto más desesperado. De lo que se hace o deja de hacer para sobrevivir, de lo moral o amoral que se hace para sobrevivir. Y, en el caso del personaje principal, esto aplica para la supervivencia propia y la del grupo.

Esta historia apela a sentimientos profundos del ser humano: el miedo, la desesperación, el egoísmo. Apela también a las necesidades fisiológicas básicas: el hambre, la sexualidad, (¿puedo poner la higiene en necesidad básica? yo diría que sí). Todo, llevado a su máximo límite, por supuesto. 

De esta manera, el libro me ha llevado a elevados niveles de perturbación, con un componente de terror (a mi manera de ver, el peor que puede haber), el terror humano, el terror de vernos desnudos como animales, inconscientes, neuróticos, egoístas, indolentes.

En medio de toda esta historia Saramago permite surgir un personaje femenino potente, decidido, que actúa con convicción. Y no actuaba así porque fuera vidente, vaya uno a saber lo poco que haría en circunstancias similares, así tuviera ojos. Esta es una gran heroína.

"No hay nada qué hacer, no tienen ellos la culpa,
están llenos de miedo". La mujer del médico.

"No olvides lo que somos aquí, ciegos, simplemente ciegos,
ciegos sin retórica ni conmiseraciones, el mundo caritativo y pintoresco
de los cieguitos se ha acabado, ahora es el reino duro, cruel
e implacable de los ciegos". El médico. 

Saramago quiere decir que aún viendo con los ojos, estamos ciegos. Somos ciegos a quienes enseñan qué pensar, cómo actuar, ¡qué sentir! Qué falta nos hacen los ojos, los ojos del alma y los ojos del entendimiento. 

El hecho de estar persiguiendo algo todos los días puede hacer que nos olvidemos de lo que nos hace seres humanos: los lazos afectivos, los pasatiempos que nos llenan el alma...

Estamos ciegos. Pero si queremos, podemos ver.

Reflexionamos sobre el amor, sobre los miedos (reales e imaginarios), sobre la esperanza, sobre el engaño de las apariencias. Pero la narrativa es fluida y se siente liviana. Nunca te verás obligado a parar, la historia sólo avanza...

"Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos,
Ciegos que ven, Ciegos que, viendo, no ven". La mujer del médico.








miércoles, 25 de octubre de 2017

Momo y su fantástica historia

La nostalgia es un sentimiento poderoso. Vaya uno a saber si tanto como el amor o el odio, quizás no, probablemente no. Pero poderoso. Volver a ver algo que viste de niño, escuchar melodías, rememorar juegos con los que te divertiste, y definitivamente recordar el libro que leíste casi hasta saber de memoria, te transporta en el tiempo, y el afecto que sientes por este tipo de cosas es incalculable.

Esto me sucede a mí con Momo del autor alemán Michael Ende. Hay libros que parecen historias de hadas. Historias que, palabras dichas por otros, no por mí, te pueden contar una historia cuando eres niño y de repente contarte una más profunda e impactante cuando adulto. Pero son historias que siempre tendrán algo que contar, no importa la edad que tengas (ni cuántas veces las hayas leído).

Esta historia y otras me inspiraron. Me dan vida. Por eso soy una buscadora de historias. Esa es la razón de abrir este blog. 

Si quieres conocer historias nuevas, saber qué puede haber más allá, en aquellas que aún no han llegado a tí; si quieres contar qué produjo en tí una historia parecida a esta, o distinta, si quieres compartir los nobles (o no tan nobles) sentimientos que produce un libro, estás en el sitio correcto.